
De lavar ropa en el microcentro a construir un hotel de lujo en la Patagonia
Dos emprendedores argentinos que ingresaron de manera inesperada al negocio de los alquileres y la hotelería
9 de marzo de 2026
Sebastián Antich y Nery Aimale, dos emprendedores argentinos, han dado un giro sorprendente en sus vidas al pasar de lavar ropa en el microcentro porteño a construir un hotel de lujo con forma de serpiente en la Patagonia. Su historia es un testimonio de ingenio y adaptabilidad en el mundo de los negocios.
Un inicio inesperado
La pareja, que lleva 11 años junta, comenzó su trayectoria en Barcelona, España, donde subalquilaron habitaciones de su departamento para costear el alquiler. “Viendo que funcionaba, empezamos a hacer lo mismo con otros departamentos”, comparten. Tras su regreso a Argentina, se dieron cuenta de que la oportunidad estaba en Buenos Aires. “La economía y el negocio de los Airbnb se empezó a complicar”, explican, percatándose de que el escenario en Barcelona se volvía cada vez más difícil.
El crecimiento en Buenos Aires
En 2019, la pareja se estableció definitivamente en Buenos Aires y comenzó a administrar más de 80 departamentos. Sin embargo, se dieron cuenta de que su logística se volvía complicada: “Lavábamos las sábanas de todas las unidades en casa, no daba para más”. En su búsqueda por crecer, adquirieron un loft en el microcentro, donde establecieron un lavadero y la administración.
El día que iban a inaugurar, se decreta la cuarentena. “Invertimos todos nuestros ahorros y nos quedamos con cero ingresos”, relata Nery. Sin embargo, lejos de rendirse, decidieron abrir un lavadero de ropa al público, que fue utilizado por los vecinos durante la pandemia, lo que les permitió sobrevivir en un momento crítico.
Una nueva dirección: la gastronomía
Con la flexibilización de las restricciones, la pareja se aventuró en la gastronomía, abriendo un restaurante llamado Bocaabajo.bocaarriba, que ofrecía una experiencia culinaria única. Con chefs reconocidos y un menú cerrado, el local se hizo popular y atrajo a figuras como Tini Stoessel.
La búsqueda de nuevas oportunidades
Sin dejar de lado su sueño en el sector inmobiliario, Antich y Aimale notaron que el boom de los alquileres turísticos estaba disminuyendo. Durante sus viajes al interior del país, descubrieron que Villa La Angostura reunía las condiciones ideales para un nuevo proyecto. “El primer terreno que fuimos a ver nos enamoró”, aseguran.
Un hotel único en Villa La Angostura
La Patagonia argentina se ha posicionado como un destino preferido por viajeros que buscan naturaleza y tranquilidad. Inspirados en su ubicación, decidieron desarrollar un hotel con una arquitectura que imita una serpiente. Junto con los estudios de arquitectura Del Puerto Sardin y Berson, diseñaron una estructura que respeta el entorno y se integra con el bosque nativo.
El hotel, que se ubicará en un terreno de 3739 m², comenzará su apertura escalonada en 2026 con un restaurante, un spa y cinco habitaciones, y se prevé que estará completamente operativo en el verano de 2028.
Su historia es un ejemplo de cómo la perseverancia y la adaptación pueden llevar a grandes logros, transformando desafíos en oportunidades.
Fuente: Manuela Viñales

