
Las 9 preguntas que hay que hacerse antes de tomar la decisión de sacar un crédito o seguir alquilando
Más allá de analizar las distintas alternativas de tasas y tipos de financiación que ofrecen los bancos, hay otros factores que debemos tener en cuenta.
*28 de marzo de 2026 – 21:38*
Los créditos hipotecarios son una deuda que se asume a pagar en 20 años.
En poco tiempo se te vence el contrato de alquiler y estás evaluando si continuar alquilando o encarar la compra de un departamento con crédito hipotecario. En primer lugar, si llegás a esa disyuntiva, quiere decir que tenés los ahorros para afrontar un porcentaje de la compra, ya que el financiamiento no es del 100%; por lo tanto, no muchos pueden hacerse esa pregunta.
Todo lo que deberías preguntarte antes de embarcarte en la compra de un inmueble con crédito
1. ¿CUÁNTO TIEMPO PENSÁS VIVIR EN ESE DEPARTAMENTO QUE TENÉS PENSADO COMPRAR?
¿Te visualizás viviendo al menos seis años? La decisión tendrá un impacto significativo en el largo plazo, ya que los créditos suelen ser de por lo menos 20 años y los primeros años las cuotas que pagás, al ser sistema francés, tienen un componente de interés mucho mayor; por lo tanto, los primeros años de cuotas no lográs una gran capitalización. Si surge la necesidad de vender la propiedad a los pocos años, el costo financiero puede ser muy alto.
2. ¿CUÁNTA ESTABILIDAD LABORAL TENÉS? ¿COMPRARÍAS SOLO O CON ALGUIEN?
¿Cuán empleable sos? ¿Son dos o sos solo para comprar? Si estás en pareja y tenés pensado comprar en pareja, ¿cuánto tiempo te ves (realmente) en pareja? ¿Los dos están igual de decididos a comprar con crédito? La decisión del crédito hipotecario exige que ambos estén igual de convencidos.
3. ¿CUÁL ES EL RATIO CUOTA/INGRESOS O ALQUILER/INGRESO QUE A VOS TE DEJA MÁS TRANQUILO?
Más allá del requisito del banco, ¿analizaste cuáles son tus gastos mensuales? Comprar con crédito es una forma de ahorrar; por lo tanto, embarcarse en ese proyecto ya implica la acción de ahorro significativa en el activo más importante, que es tu hogar. Un buen consejo es comparar lo que te sale alquilar por mes algo similar versus la cuota del crédito (sin incluir expensas, ya que eso lo pagás de todas formas).
4. ¿CUÁNTO VALORÁS LA LIBERTAD DE ELEGIR DÓNDE VIVIR Y CÓMO VIVIR?
¿Tenés hijos que van al colegio y priorizás vivir cerca de la escuela? ¿Tenés mascota y te cuesta alquilar por esa razón? Son preguntas que debés hacerte antes de embarcarte en un crédito hipotecario o seguir alquilando.
5. ¿UN DEPARTAMENTO ES DONDE REALMENTE QUERÉS PONER TUS AHORROS?
¿Cuál es el costo de oportunidad de ese dinero ahorrado que vas a destinar al pago del porcentaje no financiado? ¿Podrías invertirlo y tener un retorno? Después de la compra del inmueble, ¿te queda disponible algo de ahorros?
6. ¿TUS INGRESOS SUELEN ACOMPAÑAR A LA INFLACIÓN?
Los créditos UVA se ajustan por inflación. Además de la tasa, hay que tener en consideración cuánto se estima de inflación. Los alquileres también ajustan por inflación, pero su precio también depende de la oferta disponible.
7. ¿ES UN BUEN MOMENTO DEL MERCADO PARA COMPRAR?
Los precios de las propiedades hoy se encuentran en valores bajos respecto del precio histórico, lo que podría representar una buena oportunidad.
8. ¿ES UN BUEN MOMENTO PARA SACAR UN CRÉDITO?
El costo financiero anual de endeudarse con crédito en este momento es muy elevado. Comparar la tasa respecto de otros países de la región es una buena medida para ver si el momento es conveniente o no para embarcarte en el crédito.
9. ¿QUÉ ES LO PEOR QUE PUEDE PASAR EN CADA UNA DE LAS OPCIONES?
Además de evaluar la tasa a la que te estás por financiar, es bueno realizar un ejercicio mental que te ayude a despejar dudas, estimando la probabilidad de que las cosas salgan mal y cuál sería el costo asociado a ese resultado.
La clave pasa por tratar de desarmar la incertidumbre del proceso estimando probabilidades realistas de que ciertas cosas pasen. Cuanto mayor sea el resultado neto positivo, más fácil será tomar la decisión.
La autora es directora de Maure Propiedades.
Fuente: Soledad Balayan
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