Es estadounidense y compró un pueblo entero en España por US$365.500
EL DUEÑO BUSCA INVERSORES PARA REFORMAR LAS EDIFICACIONES
* 23 de febrero de 2026
* 21:01
* Tiempo de lectura: 4 minutos
Jason Lee Beckwith compró el pueblo Salto de Castro, en la frontera entre España y Portugal.
España es un destino conocido por sus paisajes, playas y naturaleza, pero también por sus pintorescos pueblos escondidos entre los montes. Aunque es un país muy codiciado por los turistas, aún quedan aldeas con pocos habitantes, sobre todo en el centro del país, que conservan un atractivo especial.
Una apuesta inusual
Fue de uno de estos territorios del que se enamoró el estadounidense Jason Lee Beckwith. Sin haber pisado Europa previamente y sin conocimientos de español, el hombre supo que su destino estaba en suelo ibérico.
A través de Idealista, una plataforma de alquiler y venta de casas, vio un anuncio insólito: vendían una aldea entera deshabitada en la comunidad autónoma de Castilla y León. Salto de Castro es el nombre del territorio, dentro de la provincia de Zamora, y en la frontera con Portugal, que fue adquirido por la módica suma de €310.000 (US$365.500). “Aunque suene loco, supe que ese era mi futuro”, confesó el nuevo propietario en una entrevista con la agencia EFE.
Planes de Beckwith
Jason Lee Beckwith no es principiante en el rubro hospitalario, ya que antes había sido propietario de un hostel en California. En 2024, estaba buscando una nueva apuesta turística, junto con su mujer Ana Cristina Machado, cuando encontraron esta oportunidad. “No me traigo California a Zamora, la dejo atrás y mi vida estará en España”, declaró Beckwith al diario español El País.
El estado actual del pueblo
El pueblo cuenta con 44 viviendas, un bar, una iglesia, una escuela, un antiguo cuartel de la Guardia Civil, una piscina, zonas deportivas y un hotel que podría albergar 14 habitaciones, según detallan desde Idealista. Además, hay un embalse en el que podría funcionar un barco turístico.
Bajo el mando de su nuevo propietario, el pueblo tiene una cuenta en Instagram donde muestra los paisajes, edificios y el proceso de restauración. A fines de 2025, se publicó un anuncio sobre la búsqueda de inversores: “Comenzar a reunir los €5.000.000 a €7.000.000 necesarios para restaurar todo”.
“Este proyecto creará empleo, revitalizará el patrimonio y fomentará el turismo sostenible en el oeste de España”, comenta Beckwith en su red social.
Un pueblo sin habitantes
Salto de Castro supo ser un pueblo repleto de vida. Construido en 1946 por Iberduero, actualmente Iberdrola, tenía el objetivo de proporcionar vivienda y servicios a las familias de los obreros que trabajaban en la construcción de una presa. Sin embargo, en 1989, la Guardia Civil y los pobladores fueron trasladados a otra zona, dejando la localidad vacía.
La suerte de Salto de Castro no mejoró con el tiempo. A principios de los 2000, una familia adquirió el pueblo con el objetivo de transformarlo en un espacio turístico, pero la crisis del 2008 frustró sus planes.
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