
Es argentino y su pasión por los autos lo llevó a crear un negocio impensado
El emprendedor invirtió US$25.000 y se animó a los garages plegadizos
* 1 de mayo de 2026
* 18:03
* Tiempo de lectura: 4 minutos
Manuela Viñales
Nicolás Emanuel De Filpo, junto a su socio Lisandro Cots, son los creadores de Carmotion. Elegir una vivienda para comprar o alquilar no es fácil. Hay factores que se deben tener en cuenta para seleccionar la propiedad ideal: la cantidad de ambientes, el estado del inmueble, la ubicación, el precio y, si tiene o no cochera.
Para los amantes de los autos, este último punto cobra una relevancia especial. No es una variable más, deben analizar si el espacio es apto para su vehículo a través de una serie de preguntas: ¿cuánto lugar hay entre autos? ¿es techado? ¿cómo es el ingreso?
Para los amantes de los autos, elegir dónde guardarlos es fundamental. Lisandro Gustavo Cots, un abogado amante de los motores, adquirió un vehículo de colección. “Soy muy cuidadoso con los autos y no puede ser que le dé el sol y la lluvia”, explica. Tenía una cochera semicubierta en el edificio donde vivía en Capital. Por eso, le propuso a su vecino techar el espacio para proteger su vehículo de los fenómenos climáticos. Su vecino, al ver los precios elevados de la obra (aproximadamente US$2000 cada uno), se negó.
UN “NO” PUEDE SER EL PRINCIPIO DE UN “SÍ”
“Ante el rechazo, empecé a buscar alternativas”, relata. Una de las opciones que encontró fueron las fundas. Sin embargo, se dio cuenta de que no cubrían granizo ni lluvias fuertes. A su vez, eran muy complejas de poner y sacar.
Fue entonces cuando encontró en Internet un producto que llamó su atención: un garaje plegable que, tras la instalación, prometía cubrir el vehículo de desastres climáticos, como lluvia, granizo y vientos fuertes. El inconveniente: lo vendían en Colombia.
Al continuar con las averiguaciones, el emprendedor descubrió que la fábrica de origen estaba ubicada en China. “Sin poder tocar la tela, ni comprobar la calidad, hice el encargo”, señala.
“La idea surgió de la necesidad”, resume Cots, quien sabía que el producto representaba algo más que un gusto personal. Al mostrárselo a su amigo, Nicolás Emanuel De Filpo —con quien ya habían hablado de armar un emprendimiento y casi abren un restaurante justo antes de la pandemia— no lo dudaron y empezaron a planear el negocio.
Al llegar la primera muestra, probaron cómo funcionaba, revisaron los materiales y comprobaron que eran muy buenos. “No pude romper la tela ni con una llave”, asegura Cots.
Identificaron la posible demanda. Vieron los garages descubiertos en la ciudad de Buenos Aires y también los autos en las casas. “Me mudé a un barrio cerrado en diciembre y el 99% no tienen estructuras cubiertas, porque perdés metros”, indica.
Decididos, compraron la primera tanda para vender, que llegó a fines de noviembre en barco. Pero por las fiestas, las ventas se dilataron y finalmente lanzaron en los primeros meses del año.
Con una inversión inicial de US$25.000, los socios trajeron 55 unidades -tamaño auto y tamaño camioneta mediana (Amarok, Hilux y Ranger)- de las cuales ya tienen vendidas la mitad. Así crearon Carmotion.
Respecto a los precios, el garage para autos plegadizo es de $1.450.000 y el de camioneta mediana $1.650.000. Ahora también planean vender otros tamaños: para moto y para camioneta king size.
A la hora de defender el producto, Cots asegura que si la instalación es correcta, el garage plegable “tolera vientos de hasta 100 km por hora”. Sin embargo, advierte que la instalación debe estar bien hecha y amurada en los siete puntos con tarugos de 15 cm de profundidad.
Fuente: Manuela Viñales
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