
El pedido de los inquilinos que cada vez más propietarios tienen que aceptar
Existe un factor clave para muchos inquilinos que, si el propietario no acepta, puede resultar en que su propiedad quede vacía.
18 de abril de 2026
07:23
Tiempo de lectura: 5 minutos
La mayor oferta de alquileres ha llevado a los propietarios a ser menos restrictivos con algunos requisitos. Imaginate que, después de visitar diferentes sitios online, caminar por la ciudad y recorrer barrios en busca del departamento ideal, encontrás uno que cumple con todas tus expectativas: buena luz, ubicación estratégica, los ambientes que necesitás y un precio que se ajusta a tu presupuesto. Pero, justo cuando estás a punto de cerrar el contrato, surge una pregunta clave: “¿Aceptan mascotas?”. Si el propietario responde que no, todo puede desmoronarse.
En una sociedad donde hay más perros que niños, no aceptar mascotas puede ser un factor determinante que deje un inmueble vacío por más tiempo del previsto.
Desde la entrada en vigencia del DNU 70/2023 el 29 de diciembre de 2023, la oferta de alquileres en la Ciudad de Buenos Aires se incrementó un 176,55%, y en el último mes, más del 10%, según datos del Colegio de Escribanos porteño (Cucicba). “Por eso, los propietarios que no aceptan animales domésticos corren en desventaja, ya que esto puede ser un motivo definitivo para que no se alquile un inmueble”, afirma Daniel Salaya Romera, director de la inmobiliaria homónima.
Cada vez son más las personas que deciden no mudarse a un departamento porque no aceptan a su mascota.
Más mascotas que niños
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) no hay discusión: las mascotas, sobre todo perros y gatos, son un componente cada vez más esencial de los hogares porteños, superando incluso en número a los niños de hasta 14 años. Según el último censo de la Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires, en los hogares porteños conviven 493.676 perros y 368.176 gatos, lo que suma un total de 861.852 mascotas en CABA. Esta cifra contrasta con la población de niños de entre 0 y 14 años, que alcanza los 460.696, revelando que las mascotas superan a los niños en 401.156 individuos.
Además, el porcentaje de familias que conviven con mascotas ha pasado del 50% en 2014 a entre el 75% y 80% en la actualidad. Este fenómeno no es anecdótico; responde a cambios culturales y demográficos donde los animales domésticos ocupan un rol central en la vida de las personas, aportando compañía y bienestar emocional.
Cada vez más hogares “pet friendly”
El mercado porteño de alquileres es amplio: actualmente hay casi 14.500 avisos de departamentos en CABA. De ese total, apenas 2.900 propiedades aceptan mascotas, es decir, el 20% de la oferta. “Alrededor del 30% de los propietarios aún no quieren animales en sus propiedades, lo que reduce drásticamente las opciones para los inquilinos con mascotas”, agrega Salaya Romera.
Es importante destacar que esta prohibición solo tiene validez si está expresamente consignada en el contrato de locación o en el reglamento de copropiedad del edificio. Si ningún documento lo impide, los inquilinos pueden mantener a sus mascotas sin inconvenientes legales. Sin embargo, algunos reglamentos de consorcio prohíben los animales, y en casos de incumplimiento, los inquilinos han perdido juicios o acuerdos.
Aceptan mascotas: el dilema contractual
Legalmente, un propietario puede prohibir la tenencia de animales en el contrato de locación, siempre que esa cláusula esté debidamente establecida y ambas partes la acepten. Sin embargo, el rechazo sistemático a recibir mascotas puede traducirse en plazos de desocupación más prolongados y en la necesidad de ajustar el precio o las condiciones para captar interesados.
Para muchos inquilinos con mascotas, la pregunta “¿Aceptan mascotas?” es uno de los primeros filtros; si la respuesta es negativa, descartan la propiedad de inmediato. En un contexto donde los solicitantes con mascotas representan un porcentaje creciente de la demanda, cerrar esa puerta equivale a reducir drásticamente las posibilidades de alquilar rápidamente.
“La mayor oferta de alquileres ha brindado más opciones para los inquilinos, algunas bajas en el precio con respecto al IPC y mayor flexibilidad al contratar. Por eso, los propietarios deben ser menos restrictivos con sus requisitos, permitiendo que el locatario con mascotas tenga más posibilidades de alquilar”, concluye Salaya Romera.
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